¿Alta cocina francesa? ¡Ja! para eso fuimos y menuda decepción. Reservamos una mesa para darnos una cena de esas de lujo. Ofrece 2 menús, uno a la carta, lo que llaman el salón, y otro inspirado en las tapas. Reservamos para lo primero, aunque nos citaron a las 22:30. Y allí nos presentamos, puntuales como ingleses discutiendo sobre el gran vino que íbamos a pedir. Cuando llegamos nos comunicaron que ni hablar de cenar a la carta, que sólo había sitio para comer tapas. Le rogamos y explicamos que veníamos del país que ha inventado las tapas, que habíamos visto nacer la alta cocina en miniatura en el País Vasco, de donde somos, y que habíamos reservado para comer cocina francesa. Con fría cortesía, la respuesta fue que o tapas o a la calle. ¿Y a dónde te vas en París a las 11 de la noche? Desesperados, aceptamos las puñeteras 'tapas'. Eso sí, a ciegas, porque la carta te la dan sin precios. Por supuesto nada de un gran vino ¿para qué?. Y nos vimos comiendo un menú, no voy a decir que malo, pero sí decepcionante. Ya le pueden aplicar 25 procesos diferentes, que el chorizo de Salamanca sabe a lo que sabe. En fin, que por lo que pagamos podíamos haber cenado en el Mugaritz (el 4o mejor restaurante del mundo)y encima a una hora de casa. read more