He ido por primera vez a éste restaurante de casualidad ya que nos encontrabamos unas amigas y yo por el centro, por la plaza de San Idelfonso. No había oido hablar de él con anterioridad pero está situado en un sitio envidiable a sí que ahí que hemos ido.
El local el bastante peculiar, con un arie moderno y urbano de muy buen gusto y encima hemos tenido suerte de pillar sitio en la terraza. La comida correcta, de buena calidad. Hemos pedido un Hummus que estaba muy rico y unas ensaladas para compartir: Lucía y Mitako, recomendables. La salsa de está última estaba muy buena. Por lo que si me quedo con ésta parte de la experiencia volvería seguro peeeeero...
Estoy altamente indignada con el mal trato recibido por parte de uno de los camareros que atendían en la terraza. Jamás en mi vida he visto nada parecido y eso que he tratado con camareros duros de roer. Pero lo que he visto hoy pasaba de castaño a oscuro. El resto del equipo es encantador menos este camarero en concreto: con barba larga, gafas, sombrero, hipster. Cada vez que venía alguién a sentartse a las mesas los regañaba porque no esperaban a que los sentaran, porque movían un poco las mesas para que les diera la sombra que daban las sombrillas (algo normal porque hacía calor y mucho sol), los hacía levantarse de muy malas maneras hasta que he tenido que oir como a tres chicas les ha dicho sin venir a cuento que a él "no le ninguneaba nadie en su cara, que las había visto mover la mesa y que nadie le iba a ningunear".
Evidentemente estas chicas se han ido a quejar al jefe y no si finalmente han puesto una reclamación. Yo no se si es que quiere que le echen o qué pero se merece que por cada maltrato de este tipo (y digo maltrato porque las chicas se ha quedado realmente asombradas y asustadas ante ese comentario y de las formas en las que lo ha dicho, yo he sido testigo) le pongan una reclamación. Por lo menos que en el despido le salga el tiro por la culata....
Creo que hay mucha gente con necesidad de trabajar y estas cosas no las entiendo. Cuando ese camarero desaparezca de ahí volveré al Naif e incluso lo recomendaré. read more