Specialties
Cocido madrileño cocinado en su puchero de barro individual al fuego lento del carbón de encina.
"La Rayúa" fue la auténtica matriarca de la dinastía familiar de Los Verdasco, quienes a lo largo de varias generaciones, siguen regentado el Restaurante Taberna La Bola, antigua botillería que ya existía en 1802. En 1870 La Rayúa se hizo cargo de él y su cocido madrileño empezó a hacerse un hueco en la gastronomía madrileña.
Situada en el centro de Madrid, La Bola sigue siendo fiel reflejo del ambiente de bullicio que se vive en el centro. El paso de los años y todo tipo de gente que ha pasado por sus comedores así lo confirman.
El cordero asado y los callos son otras de las especialidades de este centenario local, y de postre los buñuelos de manzana con helado.
History
Established in 1870.
Los periódicos de principios del siglo XX cuentan que en La Bola se podían comer tres tipos de cocidos: a las doce del mediodía, el de 1.15 pesetas, para obreros y empleados; a la una de la tarde, el de 1.25 pesetas que incluía gallina y era el preferido de los estudiantes; y a partir de las dos, el cocido de carne y tocino, degustado por periodistas y senadores.
Es también conocida la predilección de la Infanta Isabel, La Chata, por el cocido de La Bola. Era habitual ver delante de la Taberna el carruaje de Palacio que venía a recoger los pucheros para la infanta y su hermano, Alfonso XII.
El plato estrella de La Bola, no cabe duda, es el cocido. Primero traen un plato con fideos donde volcarán el caldo del puchero de barro. Terminada la sopa, llega el segundo vuelco. De entre los garbanzos emerge una punta del morcillo, un trozo de gallina, patata, un cuadrado de tocino, chorizo y hueso de jamón. Un camarero trae el repollo para acompañar y algo más..., tomate especiado con comino,
Meet the Business Owner: Mara V.
En estos momentos la cuarta generación de esta dinastia familiar, esta al frente del negocio.