He sido fiel comensal durante varios años y he podido ver cómo poco a poco, los cambios y "los despistes" han ido convirtiendo en un suplicio comer un menú que, por otro lado, no es barato. La última experiencia con ellos consistió en el olvido de nuestra mesa y de nuestro menú, lo que se convirtió en 40 minutos de espera (después de varios toques de alerta) Al final nos pusimos en pie para irnos y le pedimos al chef la cuenta de la cerveza que nos habíamos tomado y, con toda la cara del mundo, ¡¡se dispuso a cobrarla!!
La aparición de Nadia, la pobre camarera que se tuvo que comer el marrón, evitó que pagáramos la cerveza y el menú, que llegó entonces. El caso es que no era la primera vez que tenían descuidos similares. aunque no tan escandalosos.
Hay que decir que la comida no es mala. aunque la carta es muy corta y llega a aburrir. Pero sobre todo, es caro para lo que se come. Muy cerca hay opciones mejores y más baratas y harían bien en tomar nota. Y si encima se permiten esas licencias con clientes asiduos. no sé cómo se mantienen en el negocio. Buena suerte y hasta siempre. read more