De las peores experiencias que he tenido fue en este restaurante. Hice una reservación para 12 personas, ya que estábamos celebrando el cumpleaños de mi mamá, y desde el inicio el servicio fue extremadamente lento. Todo era un dolor de cabeza; incluso tuvimos que levantarnos varias veces de la mesa para solicitar cosas básicas. Si le pudiera dar menos de una estrella lo haría.
Para comenzar, se ordenaron unas tiritas de pollo con arroz y habichuelas para los niños, las cuales tardaron aproximadamente una hora en llegar. Durante ese tiempo preguntamos en múltiples ocasiones por el estado de la comida y no recibimos respuestas claras.
Luego pedimos aperitivos: 2 tuna tartar, 2 pulpos y 1 chorizo al vino. Estos tardaron alrededor de 1 hora y 45 minutos en llegar, algo totalmente inaceptable para platos relativamente sencillos. Además, trajeron dos platos que nunca fueron ordenados.
La situación empeoró con los platos principales. Se ordenó un rib eye término medium rare y llegó "well done". El acompañante, un supuesto arroz mamposteao, era simplemente arroz con color y habichuelas, sin ninguna preparación adecuada. El chillo fresco llegó seco y frío. En otras palabras, no tenía sabor. Los dos mofongos (uno de camarones y otro de pollo) también llegaron completamente fríos. El risotto de langosta fue lo único aceptable, aunque el sabor no destacaba y la porción de langosta no llegaba ni a 6 oz. Las carnes fritas con tostones estaban completamente quemadas. Todo esto tardó más de una hora adicional, sin ninguna justificación, y aun así la comida llegó en malas condiciones.
En ningún momento se nos informó sobre el retraso ni recibimos disculpas. Estábamos ubicados en el segundo piso y tuve que bajar personalmente a solicitar hablar con un gerente. La única excusa que nos dio fue que había mucho volumen de clientes y poco personal, lo cual no es cierto, ya que cuando llegamos solo había entre 3 y 4 mesas ocupadas; el restaurante estaba prácticamente vacío.
Lamentablemente, la experiencia no mejoró con el segundo intento de los platos. El rib eye llegó en el término correcto, pero extremadamente duro, como si no hubiera sido preparado adecuadamente. El mofongo de la cumpleañera estaba duro y sin sabor, y el resto de los platos continuaban con los mismos problemas.
Para colmo, en la mesa no había servilletas, los cubiertos eran escasos y, al final, nos entregaron cubiertos plásticos para comer churrasco.
Es muy triste, porque el lugar es bonito, pero el servicio y la calidad de la comida no están a la altura en lo absoluto. Lo que se supone que fuera una celebración terminó siendo un completo fiasco. Da hasta coraje read more