Al más puro estilo de los cafés berlineses... así es el Berlín, como no podía ser de otra manera. Gusto por todos los rincones, una zona de librería-lectura, un sillón-columpio que cuelga del techo y unas mesas que difieren en colores, estilos y materiales. Definitivamente chulo, así es el lugar.
Es perfecto para ir por la tarde a tomar algo, por la noche a disfrutar de unas copas y ojo, que tienen tapitas también y tartas caseras con una pinta deliciosa. Además, en el local se hace intercambio de idiomas (alemán e inglés, creo recordar) y está abierto a todo tipo de iniciativas musicales y culturales. El servicio es bueno y ahora hay una oferta por check-in de dos mojitos por uno ¡ja!
Si estás pensando en un bar bonito con el que sorprender a tu pareja o amigos el Berlín te dejará por las nubes, a mi me parece lo más, desde su cartel de neón de la puerta hasta las papas que sacan con la Coca-cola, que siempre se agradecen. Pregunta por las tapas que yo me quedé con las ganas porque no eran horas, mmm ¡volveré! read more