Seguido paso enfrente de este restaurant y realmente me había llamado la atención, quería conocerlo y probar sus hamburguesas, hasta ahora pude visitarlo y quitarme la curiosidad. El pequeño local no les permite tener más de dos mesas dentro y afuera algunas mesas con su respectiva sombrilla para la sombre y un árbol que cubre con su sombra sobre una tarima de madera, a pesar de tener las mesas en la banqueta el lugar es muy agradable y al menos para mí no fue incomodo comer en la calle, como si no lo hiciera, pero si vas en la tarde cuando el sol pega de lado la verdad es algo incomodo, fuera de eso el lugar es pequeño pero agradable.
Ahora el apartado de la música ¡puff! espero no sea así siempre pero me toco música de botanero, con un volumen bastante alto que hace un tanto difícil platicar, lo bueno es que los empleados cambiaron la música cuando una chica en la mesa del lado mostró su molestia, supongo por el tipo de música y el volumen.
El menú es pequeño, con hamburguesas, baguettes a la parrilla, costillas, alitas, té helado y refresco, los precios son bastante accesibles y el tiempo de servicio es bastante rápido, por la hamburguesa que ordene espere máximo 10 minutos. Aunque me decepcionó bastante el sabor de la hamburguesa, el pan está seco, un amigo pidió una baguette que tenía mucho mejor sabor, quede con las ganas de probar las costillas y las alitas a la BBQ.
Por cierto si vas al lugar procura que la sombrilla cubra bien tu lugar, porque por ahí algún pajarillo puede jugar tiro al blanco contigo. read more