Me recomendaron este lugar como alternativa a otro muy conocido de este mismo sector. Lo visité la primera vez y quedé gratamente sorprendido. Es evidente que se debe tener en cuenta que no cuenta con las comodidades de un restaurant promedio. Sin embargo, si uno se enfoca en lo que realmente importa (la comida), la visita se transforma en un agrado. Las preparaciones son buenas, bien presentadas, y de rico sabor. El garzón (el mismo las 3 veces que he ido), es un joven bastante amable. No se demoran demasiado en el pedido, y los precios son más que razonables.
Lo recomiendo de todas maneras y ahora lo prefiero a ojos cerrados por sobre su competencia más cercana.
Se puede escoger el nivel de picante en los platos (n. 2 es picante promedio).
Recomiendo el spaghetti khang dang para comenzar, si es que aún no ha probado comida thai antes. read more