Mi puntuación (de 0 a 5): 4,6
Servicio: 4,5
Servicio del vino: -
Comida: 4,5
Ambiente: 4,5
Relación Calidad/Precio: 5
Fecha visita: 29/08/2014
Primera de muchas visitas
Por casualidades de la vida, estuve en la inauguración de este establecimiento y quedó pendiente una visita, ya que las impresiones fueron muy buenas.
Fuimos un viernes en familia (pareja con dos niños pequeños de 2 y 4 años) a comer el menú del día. La primera impresión, dicen que la que cuenta, ya es inmejorable: Menú del día 8€ incluyendo café ¡¡¡¡Y!!!! postre (odio esa maldita costumbre que se instauró de añadir el Y/O entre postre y café).
Hablamos con los dueños, simpatiquísimos acerca de cómo iba todo, pues era pronto y no había demasiada gente. Nos contaron que habían tenido problemas con varios cambios de cocineros, pero que habían dado con uno muy competente y así procedimos a comprobarlo.
Como muy originales no somos, pedimos lo mismo los dos, Paella Valenciana de primero y "Solomillos" de pollo en salsa roquefort con sus verduritas de la huerta. Para los niños, medio menú, un plato de paella para cada uno y un plato de patatas.
Bebimos cervezas y refrescos. Por eso no puntúo el servio del vino.
La paella, deliciosa. Arroz en su punto, sin sabores raros ni ingredientes "sorpresa" que, por desgracia, es tan habitual encontrarse. El segundo también fuen un acierto, si bien es cierto que es un plato sencillo, hay que saber darle el punto a la carne y que la salsa sea eso, una salsa, y no un puré incomestible. Muy acertada la guarnición, una especie de menestra muy sabrosa de verduras mini.
Por cierto, las patatas de los niños, riquísimas. Más si cabe, con el detalle que tuvieron de no cobrarlas.
El postre fue unos profiteroles caseros de nata y trufa muy ricos y una tulipa bañada en chocolate rellena de helado.
Como decía, el placer de tomarte el café sin coste adicional, que no tiene parangón.
Y todo ello, con un servicio muy atento, simpático y que te hace sentir como de la familia.
Poco a poco se fue llenando, pero la eficiencia no bajó ni un ápice.
Por último, el precio, pues de risa. Comimos genial. Dos menús y dos medios menús: 24€ (nos invitaron a las patatas y una segunda bebida para mí).
Desde luego que repetiremos. Además el lugar es ideal para ir con niños, cuenta con dos terrazas situadas en sendas plazas peatonales, por lo que no hay peligro alguno.
Iremos, sin duda, a probar sus menús de noche o de domingo por sólo 10€ (con postre y café). Las propuestas promenten mucha (carne a la piedra, tajín, arroces por encargo). Un lujo, vamos, a precios terrenales. read more