Vivan los JAPONESES CANALLAS!
Experiencia muy divertida y única en Madrid. Y encima... la comida hace que te replantees si la comida japonesa que había comido antes lo era o no... Esto sí que es comida japonesa tradicional y tengo que decir que está riquísima...
El local muy especial al que se nota que han puesto mucho cariño y atención al detalle: Realmente parece que estés en Japón!!
Nada más entrar ya empiezas a ver detalles que te transportan a Japón de cabeza: farolillos rojos japoneses iluminados en mesas inspiradas en puestos japoneses callejeros; música retro japonesa; te atienden auténticos japoneses (nada de filipinos disfrazados...); ves a un Japonés haciendo brochetas en una parrilla frente al público, una barra con ilustraciones muy chulas estilo Manga japonés.... Cuando nos explicaban el concepto del local no dijeron que era una Izakaya o taberna japonesa, con la comida que se come en Japón habitualmente y para festejar entre amigos y nos quedamos con una frase que nos encantó y con la que he abierto yo la reseña: "un japonés canalla" :D Sin duda, ese toque canalla le da un carácter al local y la comida que te saca muchas sonrisas y te lo hace pasar muy bien.
Ya cuando me emocioné del todo fue al ver el comedor grande. Hacía tiempo que no encontraba un sitio tan especial en Madrid: Es difícil de explicar, pero imaginad un comedor enorme (que además parece más grande al tener dos cristales en lugar de paredes laterales, lo que hace que parezca infinito), preciosamente iluminado con faroles de madera y farolillos rojos, con un suelo entarimado también en madera y unos huecos con mesas dentro donde hay que "meterse" para quedar sentado a la altura de la mesa. Yo reconozco que los había visto en alguna película japonesa pero nunca lo había visto en ningún restaurante en España de los que he visitado...
Una vez me senté allí, hablando con mi guapísimo camarero japonés que parecía salido de una película de Akira Kurosawa, me olvidé por completo que estaba en Madrid. (El hecho de que hubiera bastantes japoneses comiendo en el local contribuyó bastante a ello, la verdad :D)
Durante la cena: ruido, olorcillo a barbacoa, japoneses a todo ritmo yendo y viniendo en ropas típicas japonesas y sirviendo sake a los comensales en pequeñas barricas de sake (de nuevo tuve más de un flashback con varias películas de los 50...), y anécdotas que nos contabas los camareros de Japón que nos tenían a mí y a mis acompañantes totalmente cautivados...
El local completamente lleno y con gente esperando (menos más que pedimos una tarjeta y reservamos..). Esto le da un ambiente aun mejor, aunque si es cierto que a veces cuando está muy lleno hay raciones que tardan más en venir, pero se entiende (no me gustaría estar en la piel de los camareros y tener que servir taaanta comida a tanta gente en tan poco tiempo...). De todas formas, como este es un local donde se bebe genial (mucha gente salía muy "contenta") la espera se hace divertida.
LA COMIDA:
Lo he dejado para el final, porque se merece mención especial...
Probamos:
· Karaage. Nos explicaron que ella un pollo marinado jugoso por dentro y crujiente por fuera porque tenía un rebozado especial con no se qué de patata. E-S-P-E-C-T-A-C-U-L-A-R. Repetimos por aclamación popular.
· Ankimo. Hígado de rape con salsa ponzu. Nos dijeron que si nos atrevíamos con él, y nos alegramos de haberlo pedido porque el contraste de la salsa ponzu con el sabor a mar del Hígado de rape lo hizo un plato de 10.
· Ensalada de pollo de corral y pepino con salsa de Miso. Todavia no entendemos cómo una cosa tan simple podía estar tan rica. El pollo de corral hace... pero la salsa está para untarla en pan... ¿Para cuándo Salsa envasadas Hattori Hanzo?!
· Ebikatsu. Un empanado japonés de langostino tigre que a mi me volvió loca. Muy crujiente y con una salsa agridulce que le da un puntazo.
· Okonomiyaki. Pancake con col, panceta tostada, dos salsa y copos de bonito seco. Muy rico. Éramos 5 y a 3 de nosotros nos encantó, a los otros 2 les pareció rico pero no les entusiasmo.
· Yaki Onigiri. Bolas de arroz de estas que los japoneses aparecen comiendo en todas la películas, pero en este caso preciosas... Venían tostadas a ambos lados con soja y decoradas con tiras de alga nori. El relleno se me olvidó preguntar, pero si me lengua no me falla era salmón. Este plato si tenéis hambre es un MUST HAVE.
· Brochetas. Pedimos al camarero una degustación de las mejores brochetas y nos trajo una table con: Anguila kabayaki, Salmón marinado en miso, Yakitori de pollo de corral con salsa teriyaki, Tsukune (como una albondigas con jengibre) y Wasabi Sasami (solomillo de pollo con una espectacular salsa de Wasabi que no picaba mucho).
Todas muy buenas. Cada uno tenía sus favoritas, pero para mí, la Anguila kabayaki, el Salmón en Miso y el Wasabi Sasami estaban de Matricula de Honor y me harán llevar a mucha gente...
Todo esto... 22,20€ por persona con 2 cervezas cada uno. read more