Mi pareja y yo estuvimos en La Demba en Julio y aún no podemos quitarnos de la cabeza. Fue una experiencia brutal.
El concepto del hotel ya resulta curioso; una antigua casa pairal restaurada y convertida en un hotel lleno de piezas de arte. Cada rinconcito tiene su gracia. Incluso todas las habitaciones son distintas. La nuestra, Asidos, nos encantó!
El lugar es ideal para relajarse y desconectar de todo, ya sea en la terracita, en la biblioteca o en la salita de lectura y descanso.
Y lo mejor de todo son sus propietarios; Josep y Jota. Ambos son encantadores y atentos. Jota nos dio muchas recomendaciones sobre sitios increíbles que visitar por la zona, que por nuestro propio pie no hubiéramos descubierto nunca.
Y Josep cocina como los ángeles. Su mezcla de comida creativa con productos locales es genial. Cenamos de lujo todos los días.
¡Sin duda, el mejor hallazgo del verano! read more