Este es uno de mis sitios favoritos para comer bien en Málaga. El trato es excepcional, de esos sitios donde el camarero es más que un camarero y se nota. En estos tiempos donde es difícil encontrar buenos profesionales, allí los tienes. El sitio está muy bien, la decoración bastante agradable. Además lo bueno es que no se te pega el típico olor de la comida a la ropa cuando vas a cualquier sitio y eso es de agradece.
Y ahora a la comida. Un diez sobre diez. No es comida 'de diseño' ni de mijitas ni de tonterías. Es comida de toda la vida y de muy buena calidad.
Normalmente pido pescado porque cuando voy a Málaga el cuerpo te pide eso. Los boquerones fritos están perfectamente hechos, saben a lo que tienen que saber, a boquerón y no al aceite refrito de freidora. Los frien como lo hacía mi abuela y por eso los pido muchas veces. Yo suelo pedir voraz al horno porque es un pescado muy sabroso, te lo ponen con verduritas muy bien hechas, aunque también puedes pedir patatas paja que las bordan de buenas: crujientes y nada aceitosas.
El marisco también de primera, sobre todo cuando hay quisquillas. Jo, he cenado y de escribir sobre esto ya me está entrando hambre otra vez.
Un día vimos que en una mesa habían puesto un plato de jamón que daba gloria mirarlo, y lo pedimos. Y duró menos en el plato que un caramelo en la puerta de un colegio. Qué cosa mas rica.
Ahora el tema escabroso: el precio. No es barato pero tampoco supercaro. Depende de lo que pidas. En resúmen, un lugar que te va a encantar si eres exigente, quieres probar en un sitio nuevo y tener la seguridad de que va a ir todo bien. read more