' El dia 19/marzo/2011, acudí con mi familia,- cuatro personas-, a comer al Restaurante, a las 15h00.
Los entrantes,- calamares a la romana y croquetas-, nos los sirvieron escasísimos y con una diferencia entre ambos platos de media hora, en vez de servirlos juntos ya que eran mínimos; nadie nos atendía la mesa, e incluso tuve que llamar para que se llevaran los platos, cada vez, vacíos desde hacía media hora y que nos sirvieran ya el siguiente.
Tuvimos que matar el hambre comiéndonos dos fuentes de pan, que nos cobraron a 6 €.
Finalmente llegó el arroz a banda que pedimos como plato fuerte, que nos lo sirvieron después de esperar media hora desde el último plato, pero llegó la paella con un aspecto fatal, la mitad de la paellera carecía de arroz y el que tenía estaba renegrido y quemado, y la otra mitad de la paellera, en donde se acumulaba algo de arroz,- no crean, solo un poquito nada más escasamente-, éste arroz estaba con el grano duro y falto de tiempo de reposo.
Resultó una paella para tres donde no podía comer mas que uno, en realidad ninguno porque el grano había que masticarlo de duro que estaba.
Me quejé del arroz a un señor mayor que no vestía como los camareros, y que sería el dueño, y éste nos contestó muy arrogantemente que para él la paella estaba buena,- enfadado-, y que no nos traía otra 'porque no fuera a ser que también la encontráramos mala'.
Vamos 'que nos llamó la atención por no comernos la porquería que nos había servido', y encima 'decidió' que no teníamos que comer arroz, - que es lo que queríamos hacer-, sino otra cosa. Se negó a servirnos el arroz que le habíamos pedido, pero bien hecho, claro.
Bien, para no discutir, y porque estábamos hambrientos, pedimos un entrecot a la parrilla y un chuletón a la leña, en la idea de que así, por fin, comeríamos, y nos sirvieron,: un pequeño filete con escasísimas patatas de guarnición, pero ¡crudo!, y un pequeño chuletón, también con escasísimas patatas de guarnición, y también crudo, vamos, sangrando. Y debo decirles que el chuletón minimalista tenía un precio de 22'82 €.
Me quejé de nuevo y le pedímos amablemente al mismo señor que nos hicieran más la carne, entonces se la llevó, ¡ sin excusarle siquiera !, pero, eso si, después de dirigirnos una mirada de odio intenso.
Aquello mas que una comida, parecía un ensañamiento personal decidido a que no comiéramos.
Finalmente dos horas y media después, hambrientos, molestos, y tras pagar 91'86 €, que para el mal servicio, la mala calidad de los platos, y la tardanza, entiendo que no ha estado justificado, abandonamos el Restaurante, con la sensación de haber sido maltratados y engañados'. read more