¡Pero qué elegancia la de Puebla! Ya después de un rato de andar de tragos coquetos llega el momento de ir de lleno a la coquetería y es cuando este tipo de lugares entran en escena.
Como su nombre lo dice, el sitio se esfuerza en tener un estilo "rococó", por lo que terminas sintiendo que eres el protagonista de "Media noche en Paris" (aunque toda tu indumentaria te recuerde que eres más mexicano que nada) y que estás de viaje con el equivalente mexa de Zelda Fitzgerald, digamos sólo por decir: la Nahui Ollin. Ojalá el encanto durara también al salir de la Chocolatier.
En caso de que tu acompañante no sea ni Owen Wilson ni Nahui Ollin, entonces puedes disfrutar de lleno no sólo la decoración y el delicioso ambiente, sino también los excelentes postres y las bebidas que tienen.
Nada acompaña mejor al chocolate con malvaviscos que ese pastel que parece ser una gigantesca trufa traingular.
Espero, de verdad, que cuando vayas sea justo con el tipo de persona que uno debe conocer este tipo de lugares en la vida. read more