Para ver los orígenes de la plaza hemos de remontarnos seis siglos atrás, hasta el siglo XV, cuando a las afueras de lo que por aquella época era el Madrid Medieval, tenía lugar el mercado de la Villa. Por aquella época, esta plaza se llamaba Plaza del Arrabal, que es el nombre más antiguo que se conoce de la Plaza. Aquí, todo tipo de gentes acudía a comprar sus bienes. Pero la Plaza no tenía nada que ver con la que vemos hoy en día.
En estos tiempos se levanta una primera casa, también porticada como las de hoy, que regulaba los movimientos comerciales en la plaza. Como podemos ver entonces, ya se concibieron los edificios porticados como lo que tenemos hoy.
Pero en 1561 tiene lugar el establecimiento de la Corte en Madrid, y ello impulsa una serie de reformas en la ciudad que obbiamente también tocan a la Plaza del Arrabal.
En 1580 Felipe II, el mismo Rey que decidió traer la Corte a Madrid, manda al genial arquitecto Juan de Herrera que lleve a cabo una remodelación integral de la plaza. Juan de Herrera comienza el derribo de edificios para llevar a cabo su proyecto.
En 1590 y a cargo de Diego Sillero se levanta el primer edificio embrión de los que tenemos hoy, la Casa de la Panadería, pero que no tenía su apariencia actual.
Tras llevarse la Corte unos años a Valladolid y cambiar de opinión más tarde, Felipe III encargó terminar las obras en 1617 a Juan Gómez de Mora, arquitecto entre otros del Real Monasterio de la Encarnación. Gómez de Mora concluye la plaza en 1619.
Por tanto, en 1619 ya tenemos la Plaza, aunque con varias diferencias con la de hoy en día, de las que podemos destacar dos:
- Las casas de la plaza eran de dos pisos más que actualmente.
- La Plaza hoy está totalmente cerrada; se accede y se abandona la plaza pasando bajo arcos. Pues en esta época, los edificios eran independientes, y por tanto las siete calles para abandonar la plaza eran calles normales, sin arcos. Esto se puede apreciar muy bien en el plano de la ciudad que hizo Pedro Teixeira en el siglo XVII.
Comienzan los incendios
Los incendios en la época eran algo muy normal, ya que las estructuras de los edificios eran de madera, y ello contribuía a que se extendieran de manera rápida. Y como es normal, nuestra Plaza Mayor, no se libró de ellos.
La Plaza Mayor ha sufrido tres grandes incendios en su historia, el primero de ellos en 1631, apenas doce años después de su conclusión, encargándose el mismo Juan Gómez de Mora de las obras de reconstrucción.
El segundo de los incendios ocurrió en 1670 siendo el arquitecto Tomás Román el encargado de la reconstrucción del lugar.
El último de los incendios graves, que arrasó un tercio de la plaza, tuvo lugar en 1790, dirigiendo las labores de extinción Sabatini. Se encargó la reconstrucción a Juan de Villanueva, que rebajó la altura del caserío que rodea la plaza de cinco a tres plantas y cerró las esquinas habilitando grandes arcadas para su acceso. Las obras de reconstrucción se prolongarían hasta 1854, continuándolas, tras la muerte de Villanueva, sus discípulos Antonio López Aguado y Custodio Moreno.
Por tanto, podemos decir que esta remodelación es la que le da ya su configuración característica actual.
Y seguimos hasta hoy
En 1880, se restauró la Casa de la Panadería, encargándose Joaquín María de la Vega del proyecto. En 1921 se reformó el caserío, trabajo que corrió a cargo de Oriol. En 1935 se realizó otra reforma, llevada a cabo por Fernando García de Mercadal. Ya en los sesenta se acometió una restauración general, que la cerró al tráfico rodado y habilitó un aparcamiento bajo la plaza, que sigue hoy en funcionamiento.
La última de las actuaciones en la Plaza Mayor, llevada a cabo en 1992, consistió en la decoración mural, obra de Carlos Franco, de la Casa de la Panadería, que representa personajes mitológicos.
Esta decoración de la fachada se hizo para celebrar que en 1992 Madrid sería Capital Europea de la Cultura. Estos seres mitológicos son de varias civilizaciones, e incluso hay seres creados por el mismo diseñador.
Y añadir que si estáis interesados, las casas que hay en la Plaza son normales y corrientes (en cuanto a que cualquiera las podemos comprar, no en precio), así que cualquiera se puede comprar una (o dos si nos llega el presupuesto).
Y mañana
Actualmente se quiere llevar a cabo una reconversión de la Casa de la Carnicería, edificio que está enfrente del de la Panadería. Muy posiblemente, en pocos años, otros compañeros de Ciao! que visiten Madrid podrán opinar sobre el Parador de Turismo de la Ciudad de Madrid.
Destacamos en la Plaza Mayor
Voy a destacar los lugares principales de la Plaza, sin extenderme mucho.
En general, las fachadas de la plaza presentan las mismas características: fachadas de ladrillo con arcos de granito y tejado de pizarra con ventanas en él. La plaza está totalmente porticada.
Casa de la Panadería: ocupa la parte norte de la Plaza. En ella podemos ver los ya comentados frescos de la fachada de Carlos read more