Para los que no sólo añoran las juegueterías sino que siguen deseando poder tener sus propios monos de acción de adulto (eso sí pagados como 10 veces al precio que hubiéramos pagado de morros) en su vitrina han inventado estos lugares.
La neta es que yo prefiero gastar los miles de varos que cobran por cada "recuerdito" aquí en comer un buen corte de carne o ir a darme la vuelta echando la mochila por aquí o por allá, pero no voy a negar que sí se me antojaría tener mi colección de zombies dando la bienvenida en mi cuarto chilango o algún afiche de Batman autografiado o una antigüedad coleccionable de Star Wars o a Gandalf en tamaño natural...
Chale, ¡creo que tengo que trabajar más para costearme tanta curiosidad! read more