No me ufanaré de ser un experto en pulque, pero mis días en Xochimilco, al sur de la Ciudad de México, me enseñaron a distinguir (más o menos) cuando uno está bien hecho, con la debida consistencia y cuando otro no lo está.
Puedo asegurar que el tequila en Guadalajara, sin importar donde lo pruebes, es maravilloso. Pero el pulque definitivamente no es su fuerte...
Y es que no es que estuviera aguado, o demasiado baboso. Ni siquiera es que los curaditos no supieran bien; pero la verdad es que no lo sentía como algo hecho como se debe. Todo era débil. La textura no era demasiado aguada, pero tampoco era esa que sientes como pasa por todo tu tracto digestivo y se estanca en la panza; el sabor tampoco causaba ese pulquero: mmmmmmm..., que debería.
En fin, una pulquería equis; pero se agradece que en Guadalajara haya más que sólo tequila y chela. De vez en cuando algo más mesoamericano también se antoja y se disfruta un montón. read more