Mi experiencia en este restaurante fue muy desagradable por el trato recibido. Tras disfrutar de una mañana de paseos por esa zona de la fantástica costa asturiana, decidimos entrar a comer porque viajamos con un niño de 12 meses y vimos un cartel en la puerta indicando que estaba prohibido fumar (salvo en las zonas especificamente señalizadas, puntualización en la que no nos fijamos, pero que debía ser todo el local porque se fumaba en todas partes). Durante la comida nuestro hijo, que está en sus primeros pasos, quería descubrir parte del restaurante y mi pareja y yo nos turnabamos para ir con el paseando por el local. Sabemos que eso puede ser molesto para los trabajadores pero intentamos estorbar lo menos posible, de ahí que en un momento en que pasamos por la cocina, oigo una voz que de muy malas maneras dice 'no tienen otro sitio para ir a pasear al crio', en ese momento me sentí bastante indignado porque si les molestabamos no había más que decírnoslo y hubieramos andado en el lugar que menos molestias les ocasionara o directamente hubieramos buscado otro local, y no haciendo murmuraciones de malas maneras a nuestras espaldas. Apartir de ahí la comida ya no fue nada agradable porque este mismo comentario se lo hicimos a quien creemos que puede ser la dueña (la misma persona que hizo estuvo murmurando) y se hizo la loca. Por lo demás local de decoración bastante cutre, paisajes de calendario (se salvaba algún grabado reciente), centros florales completamente plásticos procedentes seguramente de los mejores todo a 100 de Asturias, mesas y sillas de mesón de carretera de los 70, la comida (yo no probe el pescado por el que supuestamente es famoso) unas croquetas caseras bastante mediocres, una ensalada ilustrada directamente de la huerta (casí ni habían troceado la lechuga ni el resto, aunque de sabor parecía primahermana de los centros florales) y sin aliñar, un entrecot de buey que pasa a la lista de los peores que he comido y una fritura de pixin que según mi pareja estaba correcta pero sin tirar cohetes, con la mala leche que hicimos no probamos los postres. La relación calidad precio mala a muy mala. Yo no se lo recomendaría a nadie, o por lo menos a nadie que puede agraviar a los magnos propietarios de este 'insigne' local. read more