Aaaaah La Almendra ... me trae recuerdos buenos en general, desde que mi tía nos dijo que estaba bueno el pan, siempre hemos tratado de ir en la medida posible. El pan que venden ahí es de lo mejor que he probado, digo es pan a quién no le gusta. Pero sin duda ahí es sobresaliente.
Una de las cosas difíciles de ir a La Almendra es el estacionamiento, por lo que si vas en automóvil puedes ir en manada para cubrir más terreno y darte la vuelta en lo que otro compra, como tú te acomodes. Uno de sus íconos son las conchas, olorosas, agradables al tacto y el ojo, con ese sabor inigualable a manteca que te enerva en lo profundo de tus instintos,, ooh oh! deliciosas... hasta que recién probé una cuya mantecosidad no fue bien recibida por mis papilas gustativas, pero en fin, no voy a juzgar negativamente años de legado positivo.
Definitivamente la recomiendo, puesto que el pan en México es una de esas cosas que se ha diversificado a sobremanera y calado profundo en el tejido social, y encontrar un establecimiento que haya conseguido forjar un sabor inigualable es algo que vale la pena probar. read more