Acudí a desayunar a esta cafetería-restaurante donde he acudido en otras ocasiones a tomar unos pintxos y unos Zuritos con amigos. En esas ocasiones en las que el bar está bastante lleno y estás con amigos apenas puedes apreciar el trato de sus camareras.
Sin embargo al desayunar, con el bar prácticamente vacío, nos sorprendió muy fuertemente la poca educación que tuvieron con nosotros. Ni un hola o buenos días. Casi nos tiran el café porque sus camareras estaban como enfadadas sin saberse porque, hablando entre ellas y pasando olímpicamente de los consumidores, su fuente de ingresos.
El café muy malo, leche helada, pero cualquiera se atrevía a decir algo. Al cobrar no te miraban ni a la cara y por supuesto olvídate de que te digan un simple gracias.
Lo que iba a ser un agradable desayuno se convirtió en ganas de salir cuanto antes. Un sitio con ese encanto y pintxos más que aceptable, lo tiran a la basura con esa mala gestión por parte de sus camareras.
En fin. Un cliente menos ya que valoro un simple hola o un gracias, y sobre todo una mínima sonrisa, que eso no cuesta dinero. San Sebastián tiene unos sitios increíbles para comer y tomar algo y no merece que un turista reciba un trato así ya que proyecta muy mala imagen de la ciudad. read more