"La mejor taquería que he probado... y créanme, me han dejado bien satisfecho."…read more
Desde que entré, supe que algo rico me esperaba. Los tacos salieron calientitos, jugosos y con ese toque que te hace cerrar los ojos y decir "ay, santísima... qué rico."
La salsa... uff. Nomás tantito me la puse y sentí el golpecito exacto que necesitaba. Nada exagerado, pero suficiente para hacerme sudar tantito.
El trompo estaba girando como si me estuviera coqueteando, y pues... caí. Y volvería a caer.
El servicio también estuvo de lujo: atentos, rápidos y con una actitud que casi casi me hizo pedir "otra ronda... pero más intensa."
Si buscas un lugar que te deje lleno, feliz y con ganas de regresar al día siguiente... aquí es.