fuimos el día 19 de agosto de 2010 y nos sorprendimos del servicio tan nefasto: el camarero, un señor con cara de pocos amigos, no nos sirvió la bebida hasta que no pedimos la comida, después vino una persona más que se tuvo que quedar de pie, no le quiso sacar una silla porque sólo quería consumir bebida y no comer, y para rematar, la hija del señor tan poco amable, cuando salió a cobrarnos, se puso a dar voces a uno de nuestros amigos porque le había pasado amablemente una de nuestras sillas a otra señorita que también se tuvo que quedar de pie en una de las mesas de al lado. Nos echó en cara una de las conversaciones que tuvimos durante la cena, sin discrección ninguna. Muy desagradable y denunciable read more