Hace un año nos mudamos a media cuadra de La Churrasqueria. Comenzamos a ir a almorzar casi semanalmente. Las primeras veces fue muy agradable, muy buena atención, muy abundantes los platos y precios ligeramente por arriba de la media. Poco a poco fue cambiando. Si llegabas y por mas que el salón no superara el 50% de ocupación no te permitían sentarte en un box si eran dos comensales. Eso seria discutible pero pueden ser políticas del lugar. Lo peor es que las porciones fueron haciéndose cada vez mas magras. Las carnes cada vez mas delgadas, los precios en alza. Pero lo que hace un par de meses nos hizo decidir no pisar nunca mas fue la mala atención de todo el personal. Un día jueves al mediodía teníamos relativamente poco tiempo y Mi esposa se adelanto a reservar una mesa mientras yo guardaba el auto en la cochera, ya dije que vivimos a media cuadra. Cuando ingreso al local me recibe como es habitual una señorita a la cual le indico que mi señora estaba sentada en una de las mesas de dos comensales. Luego de esperar unos minutos y sin que nos atendiera la camarera que correspondía al sector , le hago una seña levantando mi brazo. Me mira y sin hacer ningún gesto, desvía la mirada y continua con lo que estaba haciendo. Como estábamos con cierto apuro y los menues se preparan en el momento, sabíamos que iban a tener cierta demora por lo que nos urgía que nos atendieran cuanto antes. Me levanto y le solicito a la señorita que estaba en la recepción que por favor nos atendieran explicándole los motivos a lo que me responde que me debo dirigir a la camarera, que ella no podía hacer nada. Para no extenderlo demasiado, la camarera nunca se acerco a nuestra mesa, se iba a la cocina o detrás de la barra o miraba durante largos minutos el monitor de la computadora, pero lo que colmo nuestra paciencia fue que una pareja que se sentó después de todo esto que relato, fue atendida antes que nosotros por la mismísima camarera. Nos levantamos, nos quejamos con la recepcionista que nos volvió a decir que ella no podía hacer nada y todo esto bajo la mirada de uno de los propietarios desde detrás de la barra que tampoco dijo nada. Nos fuimos y juramos no volver nunca mas. read more