Tras querer pasar una semana inolvidable vivimos la peor semana de vacaciones y nos sentimos con la obligación de avisar a la gente.
No dudamos q tenga habitaciones bonitas,pero la nuestra, la segunda por debajo de la mas cara, era más q una habitación un cuarto para invitados de la casa de la dueña.
La entrada fuera del hotel a pie de la puerta de atrás de los suministros y servicios. Con un garaje despensa y la depuradora de la piscina a ambos lados de la puerta de la 'habitación'. Las ventanas con vistas a la piscina de la casa de la dueña donde no sabes si vas a encontrar al jardinero o un bañista para que te de los buenos días. La tv si eres alemán, genial. Para el resto, los 45 canales solo de habla germana dejan que desear incluso en el extranjero. Y el frigorífico ni funcionaba.
El restaurante puede ser bueno pero bañarte en la piscina con los comensales en la mesa es un poco extraño e intimidatorio. Y sin ducha.
Llegar de cenar por la noche y tener el parking del restaurante en tu puerta increible.
Lo único agradable fue el servicio, puesto que si tenemos que contar con la dueña todavia estariamos esperando hablar con ella.
Finalmente decidimos irnos del hotel. read more