Sencillamente mágico. Necesitaba cambiar el chip y fui con una amiga porque me daba un poco de corte ir sola pero la próxima vez que necesite desconectar pienso ir sin acompañante. El caso es que ese día estaba especialmente sensible y, la chica de la recepción, que era muy agradable, me animó un poco, y además me dijo que me sentara en el borde de la única alberca de agua fría, con la espalda apoyada en la pared y escuchando el sonido del agua cayendo....¡ay que a gustito!.
No hay jacuzzis ni cosas por el estilo sino albercas, como antiguamente y es una de las cosas que me gustó, el ambiente de otra época, para mi que odio los móviles y lo único contemporáneo que me gusta en internet, lo antiguo, el pasado, es calidad.
Para los masajes llaman por número. Yo me lo di completo y al terminar estaba que flotaba. No era mi primera vez con los masajes, y éste fue de los mejores, me lo dio un chico muy majo y a mi amiga una chica. A ella también le gustó bastante. También hay un espacio con mesitas donde te ponen una tetera para que te vayas echando te si te apetece. Por cierto riquísimo y con sed te sabe mucho mejor. El caso es que cuando te gusta una cosa el tiempo se pasa demasiado rápido. Volveré y espero hacerlo pronto porque dentro de poco vamos a tener movida en la oficina y voy a necesitar otro de esos masajes y volver a escuchar el sonido del agua.
De precio muy bien. Además lo bueno es que suelen hacer buenos descuentos a determinadas horas y es cuando hay que aprovechar cuando aprieta el cinturón.
En fin que vayais que está muy bien. read more