El sitio es precioso, es más si fuera un sitio que ofreciera la posibilidad de alojamiento creo que me gustaría sentarme en algún rinconcito a leer y echar la tarde antes de pernoctar.
En la parte de atrás tiene una piscina que no se si está en uso (creo que no).
Conozco este lugar de haber parado de siempre, recuerdo su queso y los bocadillos de lomo y los asocio siempre a los viajes al sur.
La zona de la chimenea, la noria del patio, el emparrado, el alicatado, etc. el local tiene mucho encanto. read more