En el mundo hay pocas cosas que odio, de verdad son poquísimas, pero una de ellas es que algo huela delicioso y a la hora de darle la mordida sea lo más equis del mundo. Justo eso me pasa cada vez que huelo el olor de un cono de estos helados de soya.
Vas caminando por la calle y de pronto un delicioso aroma a waffle tostado llega a tu nariz, instintivamente te diriges al sitio de dónde proviene, pides un helado de chocolate (ese sí está delicioso) y, obviamente, exiges que te lo pongan en un cono recién hecho. Terrible decepción, mejor lo hubiera pedido en vaso y hubiera seguido nomás oliendo.
Si traes intenciones menos antojadizas puedes concentrarte en los productos "naturistas" y, obviamente, en todos los ingredientes que te venden para una comida completa vegetarina, hecha enteramente de soya. read more