Todos los años celebro
en este restaurante la cena de Navidad con los amigos, es una preciosa casa de piedra con un salón amplio, decorado como una típica sidrería vasca, con amplias mesas y grandes toneles de diferentes tipos de sidra natural. Dispone de un jardín del que puedes hacer uso en cualquier momento para tomar unos 'culines' de sidra, fumar, charrar y pasar un rato agradable en el exterior. Tiene varios menús con comida de muy buena calidad, un trato muy agradable y un ambiente muy divertido. Los últimos años tenían un servicio por 4,95€ en el que incluía café, copa y ponían a tu disposición él sidrabus que te llevaba a la plaza de España al término de la cena, ya de madrugada. read more