Hola!
Yo os voy a contar mi experiencia que de entrada digo que ha sido mala y muy desagradable!
Volvíamos tres amigas de nuestras vacaciones y decidimos parar en Zaragoza para comer y acabamos en este restaurante que nos pareció que tenia muy buena pinta y un chico muy simpático de la barra nos dijo que ya no se podía comer menú pero que la carta estaba muy bien; nos convenció.
La verdad, la comida no vale demasiado, los platos son muy pequeños (el entremés que tiene una descripción estupenda es ridículo) y los postres presumían de caseros pero no lo eran. Con todo, fue una novatada y lo asumimos, pero lo peor de todo fue una situación que vivimos en el restaurante provocado por el 'jefe' o hijo del jefe. Al estar tan céntrico este local se beneficia de todo el turismo que por ahí pasa, y eso tienen que agradecerlo pues bien, el caso fue que entraron dos señoras mayores (70 años más o menos) para ir al baño y el jefe las hechó a gritos e insultos como si fueran criminales por entrar a su local a hacer un triste pipí nosotras (que somos jóvenes) nos sentimos ofendidas por ese trato, ya que no se trataba de gente que fuera a causar ningún mal o destrozo al local y de señoras de una edad particular que tienen unas necesidades concretas. Respiramos hondo y decidimos terminar de comer e irnos pero el jefe no paraba de chillar a todo el que entraba y a correr por el local no digo lo que parecía porque ya os lo podeis imaginar, sentimos vergüenza de las situaciones que estaban pasando, porque ante todo los clientes que estan dentro consumiendo no tienen porque ver estas escenas. Volvió a pasar, volvieron a entrar dos señoras mayores y las gritó y las insultó, fue muy violento con ellas. Decidimos pagar e irnos, nos estaba fastidiando el final de nuestras vacaciones. Al irnos le dijimos que la comida y el servicio habian estado bien (aunque no fue así del todo, no queríamos abrir otro conflicto) pero que él nos parecía un maleducado y un violento por insultar a la gente de esa manera; nos fuímos con un estado de nervios y ansiedad.
No acabó todo aquí cuando este hombre salió del local (ya estábamos casi en la plaza de la pilarica) corriendo calle abajo y chillando y nos plantó cara como si nos fuera agredir, estamos seguras de que lo hubiera hecho, pero bajaron camareros a contenerlo estaba claro que necesitaba ser violento y llegar a los golpes, cosa que si hubiera sido un hombre al que se encara, seguro que pasa.
Nos fuímos a la oficina de turismo a informar de todo esto, nos guiaron estupendamente y vieron en qué estado llegamos incluso yo lloraba de la impotencia.
Señores, la gente mayor se merece un respeto, la gente jovén también gente que grita, insulta y se encara con gente buena se merecen que no tengan clientes y quedarse sólo en la vida para cuando él sea mayor y tenga necesidades me gustaría que le tratasen así.
No lo recomiendo y les pido prudencia ante tal personaje. read more