Es la única disquería que quedó por Villa Crespo, sobrevivió más de 10 años frente a un Musimundo y todavía tiene un público estable.
Me encanta el espíritu tradicional del lugar, no es nada cool, solamente un local bastante grande lleno de bateas y estantes llenos de cds perfectamente ordenados: en una están los grupos musicales, en otro solistas femeninos, en otro solistas masculinos y al fondo los olvidados de tango, folklore y música clásica.
La única macana es que tienen los cds de bandas y solistas más grosos exhibidos detrás del mostrados, debido a los robos, y si querés ver alguno tenés que pedirlo y eso me incomoda un poco.
Los precios están bastante bien, tienen un lugar dedicado a las ofertas que suelen tener buenos títulos más baratos. read more