El viernes estuvimos de cena fin de curso y voy a contar mis impresiones
Ante todo debo decir que mi tiempo nunca me ha permitido incluir comentarios sobre los distintos locales a los que voy a cenar o de copas, pero creo la experiencia vivida en dicho local me obliga.
REservamos mesa en el restaurante y teníamos la entrada de la discoteca incluida.
La cena es la tomadura de pelo más grande que he vivido jamás.
Menu degustación. Un plato de ajoaceite para untar con trozos de pan mal cortados algunos de 1 mm de espesor y otros gruesos como para hacer migas.
Después un plato (todos los platos son para 4 personas) con unas finas lonchas prácticamente transparentes que no recuerdo como se llamaba (no estaba mal pero te daba para un trocito de pan con una loncha y ya está).
Un mini rollito de queso de cabra con un sabor ufff... horrible.
El plato fuerte buey... jajajaja un pequeño medallón (cogete lo de pequeño al pie de la letra) con verduritas encima (dado el tamaño del medallón no cabían muchas).
Y ahora el postre.. que rico... por lo menos comeremos algo...
Un plato sopero con una especie de pure de melocotón donde las cuatro personas debíamos meter la cuchara una y otra vez... ni en el bar de la esquina se les ocurre semejante guarrada y mira que yo todavía hice la mili.
Y por fin cuatro trozos de tarta normal de chocolate.
Eso si, lo que no faltó fue el vino, supongo que para que con el pedo no recordaramos la cena.
Pero que más da, hoy es una noche para pasarlo bien y la comida no tiene importancia... pagamos 38 euros por barba por una cena que mi sobrinita con su cocinita de reyes puede preparar seguramente mejor. Por cierto, los servicios son un lujo, se encuentran a más de 50 metros del restaurante y son típicos de la zona, están tal cual estaban hace 50 años cuando el edificio era almacen portuario. Un asco vamos.
La terraza muy bonita, ambiente agradable hasta que conocimos a los seguratas, un amigo y yo llevamos un patito de goma de los de niño para la piscina y casi salimos esposados. No queriamos discutir y dejamos que los secuestrara un payaso con cerebro de mosquito con el que era imposible razonar. Estarán en la puerta... ya no los volvimos a ver a los patitos.
La música... bufff eso es muy personal, pero la verdad que no invita al baile y puede que si a la charla ya que en zonas del local prácticamente no se oye. Vamos a despejarnos un poco a la playa y volvemos... que pardillos somos... nada de cuños si salimos a volver a pagar. Esto ya es bastante recurrente en los locales de ocio pero no deja de ser fascism-ocio.
Beber allí.... bufff un whiskey normal 9 euros... bien se puede considerar adecuado si te lo pasas bien pero allí no. Una mierda vamos, para no volver en la vida. Lo único bueno la caja, pero el contenido para olvidar.
Ahora si, el local a parir... no entiendo nada.
Un saludo. read more