Estábamos en el centro, esperando a que pasaran por nosotros y como se nos hizo costumbre, buscamos algo para comer. No queríamos comida en forma pero sí algo para picar!
Caminamos por ahí y vimos una panadería pequeñita, hizo que nuestro antojo sin sentido se convirtiera en un antojo dulce y pues entramos. Está chiquita pero llena de pan, jaja, es que está así, los estantes están repletos de donas y conchas y panes blancos y empanaditas de esas redonditas y abiertas, etc (es que no sé cómo se llamaban los demás panes!) Ninguno se hizo el de la boca chiquita y cada uno pidió un panecito, yo me fui a la segura y pedí una concha de chocolate... uy! qué rica estaba, esponjocita y el chocolate sabroso!
A los demás también les gustaron mucho sus panes. Cuando llegamos a la casa le contamos y resulta que es una panadería conocida en León y que sí, siempre es muy rico el pan ahí. read more