Hice el curso de formación de profesores el semestre pasado y la verdad es que estoy muy decepcionado del Instituto Cervantes de Frankfurt por varias razones:
1)El trato al público deja mucho que desear, por ejemplo, al momento de realizar una llamada ninguna persona puede contestar las preguntas que se formulan sobre los cursos además la atención via telefónica es de pésima calidad, me atravería a decir que casi hostil, en algunos casos. Tomo como ejemplo lo que le pasó a una compañera que llamó incontables veces, fue en persona tres veces para pedir una factura que se olvidaron de darle. Le prometieron y juraron que se la mandarían por correo pero nada de eso sucedió.
2)En cuanto al tema de la organización, el Instituto Cervantes de Frankfurt maltrata, uso esa palabra, porque no solamente es una falta de respeto que los profesores no sepan si el material que usaran en sus clases fue recibido por los alumnos sino también que los mismos profesores, en este caso las tutoras, malgasten el tiempo de los alumnos en temas intrascendentes como el tipo de medicina que esta tomando en ese momento para combatir su resfriado: hablar 5 minutos de ese tema no es grave pero hablarlo en toda la sesión es un maltrato.
3)Para aprobar el curso se requieren hacer dos observaciones de clase y presentar una unidad didáctica. Las observaciones de clase pueden ser entre dos o cuatro. No importa si se hacen dos o cuatro, al final en el certificado (un blandengue papel bond A4) no se detallará? cuantas observaciones se hicieron. La unidad didáctica se puede presentar via correo electrónico y recibir los comentarios de la respectiva tutora en las fechas que ella misma establece, fechas que -ya está demás decirlo- la propia tutora no respeta en absoluto.
4) Respecto a la entrega de certificados a continuación cito la experiencia de uno de los alumnos que llevó dicho curso: 'Yo llamé una semana después que nuestra tutora dijera que todos estabamos aprobados. En el primer intento me contestaron que no sabían que existió un curso de ese tipo y por lo tanto de certificado alguno. Para evitar explicar que no fue un sueño colectivo de 18 personas que llevamos el curso me despedí y colgué. Luego de aproximadamente una hora volví a llamar. Esta vez la voz era diferente por lo que pensé, ahora tendré mejor suerte. Y efectivamente tuve mejor suerte. Esa persona sabía, al menos, a quién dirigirme y me dio un teléfono. Agradecí, colgué por segunda vez y llamé a la persona encargada (no diré el nombre por correo, aunque es facíl adivinarlo) dicha persona me respondió que los certificados estaban listos para recoger (entiéndase llevar). No pude menos que alegrarme ante la imprevista eficacia y rapidez del insituto. Será que estan mejorando me dije a mi mismo. En ese momento recordé que tenía que devolver algunos libros a la biblioteca y pensé que para ahorrarles el trabajo de envio podía pasar por mi certificado. Se lo hice saber a la encargada que seguía en la línea. Dichas estas palabras la voz cordial y amable de mi interlocutora cambió a una de audible incomodidad. Adujó en un tono apresurado que los certificados estaban imprimiéndose, luego que estaban listos pero no del todo. Pidió mi nombre, se lo di. Luego dijo que prefería enviarlos por correspondencia, que llegaban a más tardar la siguiente semana. Luego se despidió y colgó. Ha pasado más tiempo del prometido ...'
5)Señores del instituto cervantes de Frankfurt -asi, con minúsculas, porque minúsculo fue el empeño que pusieron en otorgar un curso acorde con los estándares requeridos- si alguno de ustedes lee estas críticas les pido encarecidamente que las tomen en cuenta por el bienestar de esa institución que para bien o para mal (en este caso) representa a España y su cultura. Atentamente un ex alumno suyo. read more