HOSTESA ha conseguido insultarme, molestarme y hacerme agarrar un terrible cabreo en un sólo acto esta misma tarde. Y no digo ofenderme porque no ofende quien quiere, sino quien puede. Y todo por la lamentable actuación de un empleado de "tres al cuarto" que además fue defendido a ultranza por su encargado.
Cuando estaba yo eligiendo una serie de boquillas para complementar una manga pastelera que ya había elegido, el dependiente fue requerido en otro punto de la tienda. El muy.... impresentable, se permitió comentarle en alta voz al otro vendedor, que parecía el encargado por la edad: "vigila a ese tío no se vaya a meter una boquilla en los bolsillos".
A simple vista no parece un grave delito, pero si tenemos en cuenta que lo hizo en presencia de otros clientes que al oír el comentario se volvieron hacía mí como si de un vulgar ratero se tratara, la ofensa, a mi humilde entender, es MUY GRAVE. Mi inmediata reacción, por supuesto, fue la de recriminar su conducta al empleado y, consecuentemente. desistir de mi compra. Hay muchos otros comercios donde no se insulta al cliente. Su única justificación fue la de decir que "a Ud. yo no le conozco de nada..."
Es muy lamentable que un ¿profesional? que trabaja cara al público tenga un comportamiento tan lamentable y que dice muy poco, no sólo de su rectitud e integridad en su actuación, sino de la seriedad de la ¿empresa? que ve al cliente como un potencial delincuente.
La conclusión que he sacado de la experiencia es muy sencilla:
¡JAMÁS VOLVERÉ A PISAR EN ESE, PARA MÍ, ODIOSO ESTABLECIMIENTO! read more