Mi hermana vive a 50 metros de este local que se debate entre bar/panadería/restaurante, así que paso por ahí muy regularmente. Sólo fui una vez a comprar unas facturas y no me puedo quejar, todo lo contrario, muy ricas estaban. Siempre lo encuentro bastante lleno de gente que aprovecha sus ratos libres en el trabajo para probar sus menús ejecutivos. Los precios están bastante bien, no es de lo más barato que podemos encontrar, pero tampoco te arrancan la cabeza.
Tiene esta ambientación de bar fino, medio minimalista blacno, con toques de panadería gourmet. Pude ver la carta y es muy variada, ofrecen opciones que a priori se leen más que interesantes. Fuentes muy cercanas y confiables me comentaron que sus sandwiches están geniales, son sanos y para nada invasivos.
También podemos encontrar muchos grupos de señoras de cafe o té jugando largas partidas de Buraco o canasta. Es algo muy agradable de ver.
La atención es correctísima, por lo menos aquella vez que me acerqué. Si bien tiene poco tiempo desde su llegada, y con la competencia que le genera Boulevard Oroño, este local ya tiene con que hablar, ya marca presencia y con creces. read more