Me dirijo a ustedes para expresar mi disconformidad con una experiencia que tuve recientemente en la Farmacia Ferche en Barcelona.
Durante mi visita, tomé una caja de plantillas ortopédicas que ya estaba abierta y sin ningún tipo de precinto. Me probé una de las plantillas como muestra, tal como suele hacerse para comprobar el tamaño y la comodidad del producto. En ningún momento había un cartel visible, ni se me informó verbalmente, de que al probar el producto estaría obligada a comprarlo.
Sin embargo, el personal de la farmacia insistió en que debía adquirir el producto, alegando que al haberlo probado ya no se podía vender a otro cliente. Me sentí obligada a realizar la compra, aunque no deseaba hacerlo, y no fui informada previamente de dicha política.
Considero que esta práctica carece de transparencia y vulnera mis derechos como consumidora. Cualquier política que indique que "si se prueba, se debe comprar" debe estar claramente señalizada y comunicada antes de que el cliente tome una decisión. read more