El motivo por el cual yo no puedo dar una buena opinión acerca de la doctora Elizabeth Valencia es debido a que el tratamiento que le dio a mi hija, quien está embarazada, fue totalmente irresponsable y desatinado. Yo estoy con mi hija y fui testigo de que le mando un medicamento, que no era necesario, sin haberla revisado personalmente. Dicho medicamento está totalmente contraindicado, especialmente con ciertos antecedente médicos, como en el caso de mi hija. Yo fui testigo también de los efectos que dicho medicamento le provocó , los cuales fueron alarmantes y puso en riesgo su vida y la de mi nieto. No solamente eso, en cuatro días bajo cuatro kilos. Por otro lado, también, sin revisión alguna, y sin un análisis adecuado le mandó un antibiótico. Se lo mandó sin receta y dijo que tomara el que tuviera en la casa. Yo,siendo nutrióloga, sugerí que se hiciera un urocultivo para por lo menos determinar qué tipo de bacteria era la que tenía, un antibiograma, y un conteo de dicho cultivo. En realidad no tenía ninguna infección, resultado del uro-cultivo, y sin embargo estuvo tomando antibiótico por varios días, lo cual es tóxico tanto para ella como para el bebé. Posteriormente, ya alarmados y viendo que los síntomas empeoraban, fuimos a consulta externa con ella. La reviso a la ligera, sin hacer ultrasonido adecuado, y dijo que "suponía" que el bebé estaba bien. Me pregunto: ¿Que médico realmente profesional da un diagnóstico basado en lo que supone? Además de los medicamentos que ya le había recetado, le recetó tres más. A ese punto definitivamente pensamos que no estábamos en las manos adecuadas. Al día siguiente consultamos con un ginecólogo con años de experiencia y por supuesto dijo que era alarmante la forma en que la doctora Valencia había tratado a mi hija. Estaba a punto de internarla para darle alimentación vía venosa por el estado en el que se encontraba. Le retiró todos los medicamentos, a Dios gracias, y de inmediato empezamos a ver la recuperación de ella. Creo que la doctora Valencia le faltan años de experiencia, en los cuales se aprende no solo a ser un mejor profesionista sino también a tener un uso adecuado del sentido común, la empatía con el paciente y una actitud humilde para saber cuando nos equivocamos. Me he tomado el tiempo de escribir esta opinión para evitar que alguna otra chica embarazada pueda ser afectada de la misma manera como lo fue mi hija. read more