¡Este lugar está de lujo!
Casi me estalla el estómago de tragarme todo lo que podía. Fui con Estelita, una amiga de buen diente, de esas chicas con las que es un gusto compartir una comida, no de las que te están observando todo el tiempo con cara de ¿qué hace este hombre? ¿ por qué esta comiendo así? Uyyyy nooo, Estelita es diferente, ella si sabe como preparase para el invierno.
Pedimos dos pizzas, como hay dos por uno, concluimos que siempre es bueno llevarte un poco a tu casa. En eso pensamos en que se podían tardar un poco y que de aperitivo ¿por qué no echarnos una pastita? Posteriormente en la carta vimos que había alitas ¡me encantan las malditas alitas! No puedo verlas en la carta y no pedirlas, sería como traicionarme y como a mi esas cosas no me gustan, las pedí.
Cuando llego la pizza, ya habíamos acabado con la pasta y las altas, aún así le entramos bien a la pizza, teníamos mucho de que hablar ese día, por lo que en un abrir y cerrar de ojos estábamos abriendo la segunda pizza, nos quedaron un par de rebañadas que guardamos con toda intención para nuestras respectivas mascotas.
Salimos de la pizzería felices, nada como comer con Estelita. read more