Cañadío es, atendiendo a mi experiencia, un restaurante que ha alcanzado un nivel de notoriedad alto, muy bien situado en Santander, con espacio insuficiente, servicio muy regular y una calidad de comida que no se corresponde con su precio: Un producto del marketing con una oferta muy mejorable y a un precio que no le corresponde. Esta es mi historia: En el verano de 2009 llamé por teléfono y reservé -con unos 20 días de antelación- una mesa para 11 personas a fin de celebrar mi cumpleaños. Me ofrecieron y recomendaron unilateralmente un reservado en la planta superior del restaurante que, según me informaron, acababan de habilitar y consideraban óptimo para un grupo de 11 personas. Acepté y agradecí la recomendación. Recibí una llamada el mismo día de la reserva para confirmarla. La confirmé. Cuando llegamos, el reservado estaba ocupado. Literalmente, nos hacinaron a los 11 en una mesa redonda, al fondo del restaurante, cuya capacidad normal era de 8 ó 9 personas. Comenté con la encargada de la sala, no recuerdo si se llamaba Silvia o Teresa, el error. Manifestó que era imposible que cenásemos en el reservado de la planta superior y que desconocía que el mismo hubiese sido, valga la redundancia, reservado por nosotros. Lejos de reconocer el error y de disculparse intentando buscar una alternativa equilibrada y justa, su actitud fue en todo momento altiva, próxima al despotismo y rozando la mala educación. Mi interlocutora resultó ser una profesional con aires de grandeza y soberbia excesiva, sin ninguna orientación de servicio al cliente. Ya amontonados en la mesa y antes de pedir, en pleno agosto y a las 22:30h, intentamos buscar una alternativa de restaurante con varias llamadas telefónicas pero, dadas las fechas y la hora, no fue factible. Celebramos mi cumpleaños en un restaurante excesivamente lleno de gente y ruidoso, dándonos codazos los unos a los otros y pasando los platos al personal del restaurante que atendía nuestra mesa y no podía acceder a retirar los servicios por falta de espacio. La calidad de los platos resultó simplemente correcta, nada memorable. Cañadío es, desde mi humilde opinión -eso sí, contrastada- un 'quiero y no puedo' que en 2009 hizo su agosto, al menos, con nostros. read more