Soy vecino del barrio y conozco hace muchos años esta floristería. Su propietario es un italiano de pura cepa con una forma muy graciosa de hablar mezcla de italiano y español.
Con tres palabras se puede definir esta floristería: Gusto, simpatía y rapidez, además de muchas otras. Cuando entras en esta floristería te embarga el aroma a flores, pues está siempre llena de ellas. Además tiene multitud de plantas, tanto naturales como artificiales, peluches, tarjetas y otros objetos útiles de regalo.
Respecto a lo mas importante, las flores, solo puedo decir que siempre saldrás satisfecho de ella, Salvatore, que así se llama su dueño, tiene un gusto exquisito, además de rapidez, para hacer ramos y centros o motivos florales de todo tipo y para cualquier ocasión o evento (bodas, aniversarios, cumpleaños, nacimientos, entierros, etc.). Entre sus servicios tiene interflora y reparto en cualquier hora y día. En fechas especiales (Navidad, San Valentina, día de la madre, 1 de noviembre) tiene una dedicación especial a las mismas (por ejemplo para el 1 de noviembre hace cualquier tipo de búcaro y jardinera para el cementerio, tanto artificial como natural, y si no puedes ir te lo lleva, lo coloca y te arregla y limpia la lapida. En Navidad decora la floristería que parece un cuento de Navidad).
Por último solo añadiré que si algo no encuentras o no tienes claro respecto a flores, Salvatore te lo busca, te orienta y aconseja, pero lo mejor que puedes hacer cuando entres en Capriccio es dejarte llevar por él, no te defraudará su exquisitez, buen gusto, rapidez y simpatía. read more