Desde que me enteré que abría una nueva cervecería en Guemes no podía esperar a ir y probarla, no sabré de muchas cosas pero de cerveza sí que sé.
El lugar es enorme, literal. Tiene una terraza arriba y afuera, con una mesa comunitaria muy copada pero que por ahí la gente no engancha el concepto de compartir con desconocidos. La identidad se refleja desde las sillas hasta los carteles luminosos en sus paredes. La cabina del DJ "La grúa musical" es un toque genial, que encontrás apenas llegas.
Con respecto a la carta es amplia pero como está escrita en el mismo individual que se utiliza para comer tenés que girarlo para que la persona de enfrente pueda leer y elegir que tomar/comer. Al ser de papel, con la transpiración del vaso frío se moja y se rompe fácilmente, lo que complica a la hora de querer seguir pidiendo otras cosas.
Fanático de la cerveza, y habiendo probado muchas en distintos lugares del globo famosos por su producción encontré una que no había probado nunca, la Gambrinus pilsner, la pido siempre, es una rubia con el toque justo de sabores amargos y es super fresca. Las cervezas negras no decepcionan y tampoco la ahumada! Como advertí a un amigo, no pidan la roja frutal (creo que es de Boj) es fea, directamente, muy extraña al paladar. Me sorprendió porque las rojas generalmente son riquísimas. Mi amigo no me hizo caso y así le fue...jaja
La comida es bastante buena, y se ajusta a lo que uno espera comer en un lugar donde la cerveza es la protagonista. La picada capitán es toda la fritanga y más que puedas comer, aunque a mi parecer le falta un toque más en la freidora para que las rabas, croquetas y demás salgan más doradas. Las papas capitán también son un obligado, con salchicha parrillera! Las ultimas veces que fui salieron un poco quemadas arriba y eso le da un sabor amargo a las papas que no está tan bueno, pero las volvería a pedir sin dudarlo. Así de ricas son. read more