Esta tienda está bien como curiosidad, para ver como era un almacén antiguo, pero para comprar creo que actualmente hay alternativas mucho mejores, como comprar online o en muchas de las nuevas tiendas de labores creativas que hay en muchos sitios.
Para mi tiene más pegas que ventajas, es verdad que tienen muchas cosas, sobre todo de fornituras, botones y cuentas, pero de otros departamentos andan más bien flojos, por ejemplo de hilos y lanas, telas, complementos para patchwork, etc.
Los vendedores serán muy expertos, pero hay algunos que te tratan con mucha chulería y llegan a ser groseros, además de que si de algo no tienen o no saben te cuentan cualquier cosa para que te lleves lo que les interesa, y a mi no me gusta que me mientan a la cara como si fuera idiota.
Otro problema son las colas eternas y el sistema tan anticuado y mal montado que tienen, hay muchos mostradores y hay que hacer una cola casi para cada cosa que quieras comprar a no ser que sean todas del mismo tipo, y encima luego tienes que hacer otra cola para pagar en caja. El local es pequeño y está atiborrado de gente, resulta asfixiante y además siempre hay alguna señora mayor que se cuela con toda la cara y luego se tira una hora para elegir unos calcetines.
Los precios están bastante bien, pero hay que andar con mucho ojo, a una amiga y a mi ya nos ha pasado tres o cuatro veces que a la hora de pagar en caja los precios no coinciden con lo que te dice el vendedor, así que parece barato pero al final lo pagas caro como no te andes con ojo. En la tienda tienen carteles avisando de que vigiles tus pertenencias porque hay carteristas que se aprovechan de la aglomeración de gente para robarte, pero me parece a mi que los que más se aprovechan al final son ellos mismos. Una pena que un negocio de tanto tiempo se estropee por la falta de honradez de la gente. read more